LIDERAZGO, TRABAJO EN EQUIPO Y ACOMPAÑAMIENTO EDUCATIVO

Desde una visión de verdadero compromiso y autentica implicación activa y participativa

Hablar de Liderazgo, Trabajo en Equipo y Acompañamiento Educativo, es referirme especialmente al éxito de las personas y organizaciones cuya forma de actuar los hace ser unos verdaderos profesionales y unas auténticas organizaciones.

Ello, está determinado en gran medida, por la eficacia del comportamiento de los líderes; me explico, cuanto mayor es el auge, por ejemplo, de los medios de comunicación, las tecnologías y el despliegue infinito de interacción social, estos se deben ir perfeccionando con más rapidez y renovado impulso. Por esto, fortalecer sus capacidades de relación hará que las organizaciones, sean más fuertes y sanas que nunca y viceversa.

Debido a que el verdadero liderazgo y el auténtico acompañante, están presente en el contexto de las relaciones humanas, los líderes efectivos influyen de manera positiva en los seguidores, para trabajar no sólo en sus propios intereses sino en los de la organización, mediante una visión compartida, he allí mi insistencia en lo del liderazgo, trabajo en equipo y acompañamiento educativo.

El liderazgo efectivo produce cambios útiles, cuando los seguidores son influidos para hacer lo que es ético y benéfico. Los miembros de una organización deben trabajar unidos para alcanzar el resultado que quieren, tanto los líderes como los seguidores, buscan un futuro deseado o un propósito compartido, que les motive hacia estos resultados más productivos, los líderes deben saber indicar la dirección, pero es el grupo quien debe establecer las metas y desafiarlo a que se someten sus capacidades de actuación.

Por lo que los líderes y sus esfuerzos tiene un efecto multiplicador, impulsando a la gente a obtener objetivos grandes; por ello, las organizaciones y en especial sus colaboradores buscan la manera de actualizarse constantemente para generar acciones con cambios favorables, que le permitan integrar a los equipos de trabajo hacia un alineamiento organizacional con una visión de influencia relacional más que de influencia posicional, con un sólido marco teórico conceptual y un cumulo de experiencia trascendente.

Ante lo planteado es necesario, que pueda ser aplicado, basado en influencias positivas, proactiva, con actitudes, conductas y competencias que ayuden a los participantes a alcanzar las metas personales dentro del contexto de la vida organizacional, equipándolos para ser líderes tanto actuales como del futuro inmediato, de mediano y de largo plazo, con habilidades que le conduzcan a ser cada vez más eficaces y eficiente en su papeles influenciadores auténticos, operando desde sus fortalezas mismas y conectándolas con la de otros.

En este sentido es menester, el replanteamiento dinámico de los escenarios de formación donde los participantes tengan el trabajo sobre las competencias necesarias y las situaciones reales, en las que puedan incorporar los principios y herramientas aprendidas, a la vez que desarrollan sus capacidades y sus habilidades gerenciales, potenciando el rol del líderes desde  cualquier dimensión, ayudándole a enfrentar los retos y a convertirlos en grandes oportunidades que le llevará a posicionarse en el pináculo del éxito en su vida personal y profesional.

Aunado a lo anterior, se justifica El Liderazgo, junto al Trabajo en equipo y al Acompañamiento Educativo, aspectos que constituyen una combinación no sólo necesaria, sino indisoluble, sinérgica y de grandes garantías en los logros de los propósitos encaminados al éxito de cualquier organización, en la que la educativa tiene un principal rol.

Los términos forman una especie de nomenclatura conceptual, que permiten ofrecer desde una visión de formación, una tribuna académica para generar escenarios de profundización más allá de las bases teóricas, las metodologías; técnicas del conocimiento formal en las áreas de conocimiento que engloban cada una; permitiendo además la contrastación de las diversas formas ontológicas (la realidad) matizadas por las situaciones experienciales que definen las visiones y cotidianidades en el mundo caóticamente ordenado de la vida diaria y sus relaciones deontológicas (deber ser y lo real) en un mundo de grandes dinámicas de cambios y nuevas normalidades.

Por último, queda reflexionar y tener una postura clara sobre el compromiso y la implicación de todos los factores para que se produzcan los efectos esperados y las transformaciones dinámicas que fortalecen la actuación sobre las complejidades de estos nuevos tiempos.

Quiero decir con esto que deben ser armónicos y coherentes los planes de formación con los retos de los nuevos tiempos; el sistema educativo no puede seguir mirándose el ombligo y admitir que por el solo hecho de desarrollar un presupuesto e invertir en infraestructuras y demás aspectos materiales, le está garantizando en su totalidad el carácter de lideres que requieren los jóvenes hoy día; así como los docentes deben abrirse a un mundo que ha evolucionado y cambiado y que muchas veces dista de lo que hay en las aulas y en los currículos en relación al mundo de la producción.

También está el compromiso y la apertura de los empresarios en admitir que el valor principal comienza en el trabajador y que este debe tener todas las garantías que le permitan sentirse integrado en eso que comencé diciendo liderazgo, trabajo en equipo y acompañamiento educativo.

Victor Parra O.

Victor Parra O.

Dr. en Cs de la Educación, artista plástico, diseñador gráfico, ilustrador y fotógrafo
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