¿CREAMOS O CREEMOS QUE CREAMOS?

La Creatividad y los contextos de posibilidades en la cotidianidad

Pareciera ser que, hablar o mencionar algunos términos, en especial de ese concepto el de Creatividad, es un “comodín” o un “pase sin condiciones» en muchos discursos. Muchos suelen usar la Creatividad como concepto a veces mágico otras veces exclusivos de superdotados; pero, ¿CREAMOS O CREEMOS QUE CREAMOS?

Contextos de posibilidades en la cotidianidad

Para mí, es un compromiso reiterado y sostenido, en el sentido de poder entender, comprender y aplicarse como una forma de asumir lo cotidiano; y también el cómo convertirlo en factor para creación de CONTEXTOS que favorezcan las relaciones interpersonales; es decir, La creatividad y los contextos de posibilidades en la cotidianidad. Ante ello, me vienen principalmente la reflexión sobre algunas cosas, entre las cuales menciono:

Qué es crear, pero cuya respuesta no necesariamente esté afiliada a esquemas o marcos tecnicistas; ya he mencionado en algunos trabajos anteriores que es un tema polisémico y que genera más preguntas que respuestas. Aunque el Crear pudiera aludir al acto exclusivo o Divino, lo usaremos como una metáfora o verbo aceptado e incorporado al individuo.

En este caso Crear como propiciar, aprovechar, poner a favor, ya que nada fácilmente se puede crear solo, pero si “intervenir” para uno o varios propósitos y no estoy afirmando categóricamente que todo obedece a finalidades asociadas a logro enmarcados en criterios.

Por otro lado, los CONTEXTOS, los ubicaré como un conjunto de condiciones y estructuras que dependiendo de su armonía definen mucho del quehacer cotidiano de los individuos, más allá de la simple acepción de Fenómenos medibles o subjetivos propios del ambiente y las normativas psicosociales y culturales.

También están las actitudes, nuestros estados de ánimo, emociones, interacciones, y todo aquellas transacciones que facilitan las diversas formas de materialización de posibilidades en correspondencia con el nivel de Inquietudes y habilidades de cada individuo y del grupo social.

Muchas veces esas Inquietudes las canalizamos a través de la institucionalidad o la academia, y por lo general las acondicionamos a las exigencias que estas imponen, ya que difícilmente escapamos a eso que algunos denominan sistemicidad o esa inevitable influencia y dominio de los sistemas.

Nuestras iniciativas muchas veces están centradas en un marco deontológico o ese sesgo del “Deber ser” es por ello que por lo general siempre vamos definiendo las cosas por su valor funcional, o también por una Axiología de lo dual (si, no, blanco, negro etc.)

Como creativo, se atreve uno a desafiar algo de esto ya mencionado, no por rebeldía sino por simple y espontáneo impulso de hacer las cosas diferente, y si eso propicia una mejor condición, mayor puede ser los impactos en términos favorables.

Un buen punto, lo es la conformación de grupos de iguales y de excelencia, como lo menciona Heredia (2020). Sobre todo, grupos en los que se pueda permitir el cuestionar, reflexionar y replantear muchas cosas, todo ellos de manera constructiva, claro está.

Creo que esa dinámica en algunos grupos como, por ejemplo, en la informática y la cibernética – y aun por encima de sus propios métodos y recursos– no se dan el lujo de permanecer encantadas e inertes en sus rigideces, y es que eso precisamente lo impulsa lo de cuestionarse, reflexionar y replantearse las cosas.

Hacer de esas cuestiones, unos principios o unas bases esenciales en la programación de experiencias de aprendizaje, es precisamente proveer de una riqueza enorme a dicha programación y en efecto a los procesos y los resultados.

Esos principios van impregnados de una importante valoración del pensamiento creativo y la expresión creadora y muchos otros más. Trascender al “Yo” de la simple conformidad y en el peor de los casos al entretenimiento, a la reproducción ciega y fiel de modelos que, aunque ya obsoletos siguen permanentes.

El “Yo” como ente integral e integrador, no solo como un algo con estructura y función cerebral. Mi interés se centra en lo que tenemos y lo que en la cotidianidad vamos construyendo de forma dinámica.

Me refiero a esas decisiones y actitudes que vamos desempeñando en el ambiente del caos de cada instante donde se va generando un orden circunstancial que permite ese vínculo con la aceptación e integración con los demás.

Mantener una disposición efectiva a la observación participativa, detectar patrones, inquietudes, repuestas, decodificar la forma de interacción de los actores sociales y abrir los procesos de dialogo, tal vez todo ello, impulse a ese aprovechamiento del contexto.

Pero, será en otras entregas y en próximos encuentros virtuales en los que abiertamente debatiremos y conversaremos sobre este tema, para ese noble fin, el de apostar y aportar un poco más por mundo más humano.

Por ahora me despido y como siempre la invitación a darme un like, a suscribirse a mi canal, a darle a la campanita y compartir.

No olviden, hacer ejercicios, comer sano, ¡¡¡¡¡descansar y disfrutar!!!!!

¡¡Hasta pronto!!

Victor Parra O.

Victor Parra O.

Dr. en Cs de la Educación, artista plástico, diseñador gráfico, ilustrador y fotógrafo
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